
MAR 032013 Una reducción del 19 por ciento es que el que se ha registrado en cuanto a casos de dengue se refiere en el Estado, ya que para este mismo periodo en 2012 se contaba con 222 pacientes, mientras que en este año se han contabilizado 180 casos, así lo expresó el jefe del Departamento de Control de Enfermedades Transmitidas por Vector y Zoonosis de la Secretaría de Salud en Michoacán (SSM), Melitón Rosales Rosas. En ese sentido, detalló que a la semana nueve se tiene el conteo de 172 casos de fiebre por dengue y ocho hemorrágicos, "el año pasado durante este mismo lapso de tiempo se atendieron 215 personas con fiebre por dengue y siete hemorrágicos, estos resultados nos indican que estamos creando conciencia entre la población michoacana acerca del mosquito transmisor", dijo. Rosales Rosas, explicó que la Jurisdicción Sanitaria más afectada por casos de dengue es Apatzingán con 110, seguida de Zitácuaro con 36, Lázaro Cárdenas con 30, Uruapan con tres y Pátzcuaro uno. Asimismo, aprovechó para hacer un llamado a la población a que continúen con las actividades de prevención y control del mosco, "sin duda hemos notado una baja en los casos de dengue, pero no significa que bajemos la guardia, sino al contrario debemos continuar con las tareas efectuadas en cada una de las Jurisdicciones", enfatizó. Cabe hacer mención que las acciones básicas de prevención son: deshierbar, barrer pórticos y patios de las casas ordenar los cacharros, retirar recipientes con agua, y si éstos tienen agua de uso doméstico, retirarles larvas. El mosquito del dengue tiene un comportamiento intradomiciliario, es decir, que vive y se reproduce dentro de la vivienda, por lo que si se dejan de hacer actividades de prevención los casos pueden aumentar. El dengue -fiebre quebrantahuesos o trancazo, como se le conoce popularmente- es una enfermedad vírica endémica de las zonas tropicales y subtropicales, entre las que se sitúan algunas regiones de Michoacán como la Costa y Tierra Caliente. Su mayor incidencia se da en áreas urbanas y periurbanas, donde suele vivir el mosquito de la especie Aedes aegypti, transmisor del virus que causa la enfermedad. El virus circula en la sangre de la persona infectada durante un periodo de incubación de dos a siete días durante los cuales la persona presenta fiebre. Los síntomas del dengue clásico son similares a los de una fuerte gripe: además de la fiebre, se suelen presentar intensos dolores de cabeza, pérdida de apetito, vómito y dolor en los ojos. Son frecuentes los dolores musculares y articulares y también son características las manchas en la piel. Existe una variedad más peligrosa porque puede ser mortal sin un adecuado tratamiento hospitalario, denominada fiebre hemorrágica por dengue, o dengue hemorrágico. Se caracteriza porque el enfermo presenta, además de los síntomas mencionados anteriormente, hemorragias en boca, nariz y otras partes del organismo debido a una importante disminución de las plaquetas en la sangre. También es frecuente un aumento en el tamaño del hígado. Estos pacientes requieren hospitalización y sin un tratamiento adecuado pueden fallecer. En caso de presentar los síntomas anteriores después de sufrir una picadura de mosquito, es importante evitar la automedicación y acudir al Centro de Salud más cercano. |