
ABR 052016 Graco Ramírez Garrido Abreu, gobernador del estado de Morelos, señaló que Michoacán se convirtió en un botín político para los maestros, quienes pusieron en primer lugar sus intereses, dejando de lado a los estudiantes. Durante su participación en la instalación del Consejo Estatal de Participación Social en Educación, Ramírez Garrido resaltó que la crisis de violencia y el desafío delictivo que vivió Michoacán, es consecuencia de la ?profunda crisis en el tejido social', donde, dijo, la ilegalidad se impone en los valores de la sociedad, y la actividad delictiva va carcomiendo la pasividad de la sociedad michoacana. "Bajo una aparente causa democrática justa, acabaron convirtiéndose en los verdugos del derecho de niñas y niños a la educación. En la corrupción progresiva, bajo el interés político, de hacer de la educación un instrumento de la hegemonía política", agregó. Asimismo, pidió poner especial atención en la crisis educativa, sobre todo en el nivel básico, donde se refleja en la falta de oportunidades y el incremento de la violencia en la entidad. El también coordinador de la Comisión de Educación, Cultura y Deporte de la Conferencia Nacional de Gobernadores, insistió que, sin educación, no se puede tener una entidad desarrollada. Pidió dejar de ver a los sindicatos como fuerza política, tal y como lo acordaron en la última reunión de gobernadores. "El sindicato es una expresión legítima de los trabajadores. Hay que respetarlo, y que tengan una vida institucional con derechos, pero no puede ser parte de un acuerdo perverso que conlleve a la crisis de la educación e impida su desarrollo. Ese fue el primer compromiso que asumimos. Se acabó la doble negociación para hacer de esto un instrumento bajo la lógica del interés político, no pensando en las generaciones de estudiantes, y viendo a la elección de 2018", comentó. |