
JUN 072019 Las agresiones de animales como perros y gatos (tanto dentro del domicilio, como fuera de este), son bastante comunes; sin excepción, todas las razas pueden morder; el hecho de que un animal sea pequeño y parezca amigable no implica que no pueda provocar alguna lesión. Incluso el perro o gato de compañía mejor educado, puede intentar morder si alguien lo sobresalta, asusta, amenaza, molesta o, en caso de que esté enfadado, alterado o dominado por el hambre. Por ello, la SSM invita a adoptar ciertas medidas preventivas dentro del hogar para evitar agresiones como inculcar respeto hacia los animales, no maltratarlos, no distraerlos mientras se alimentan y respetar su espacio territorial. En la vía pública, es importante preguntarle al dueño si se puede acariciar al animal, esperar a que te olfatee antes de acariciarlo, no correr hacia él o alejarse corriendo. En caso de acercarse a un perro desconocido, conservar la calma, no mirarlo directamente a los ojos, quedarte quieto o alejarse lentamente; si intenta morder, colocar cualquier objeto entre tu cuerpo y el perro, procura proteger la cara y el abdomen. En caso de cualquier mordedura es importante acudir de manera inmediata a su Centro de Salud u hospital más cercano para recibir atención médica oportuna. |