
JUL 072015 Más que un reajuste presupuestal superficial a las finanzas del estado, basada únicamente en la reducción salarial de los funcionarios, a Michoacán le urge una política que atienda de manera profunda y seria los problemas que rescate a la entidad de la crisis que enfrenta, señaló Daniel Moncada Sánchez, Coordinador Estatal de Movimiento Ciudadano. De esta forma dijo que es urgente que se renegocie la deuda pública del Estado con las instituciones bancarias en lo que se refiere a los plazos y tasas de interés, para que el Estado no tenga presión inmediata en sus finanzas y con esto pueda asegurar que haya suficiente liquidez para la inversión productiva y la reactivación económica de los municipios. Remarcó que también es urgente que se salde la deuda que el Gobierno del Estado mantiene con proveedores, contratistas y empresarios locales que se les debe desde el 2011, esto servirá también para reactivar la economía local que por ahora se encuentra estancada. Moncada Sánchez dijo que se tendrá que emprender, de manera adicional un consistente plan de austeridad que ponga un alto al despilfarro de los recursos públicos; esto implicaría, dijo, una reducción de hasta un 30 por ciento del salario del gobernador, secretarios y sub secretarios. Dicho plan también debe contemplar una reducción de un 15 por ciento en los gastos de operación de las dependencias del gobierno del estado, y de forma prioritaria también, contemplar un incremento salarial de un 6 por ciento a los trabajadores del Sindicato de Trabajadores al Servicio de Poder Ejecutivo (STASPE), con quienes se la tiene que jugar durante toda la administración para que sean ellos quienes desarrollen las principales funciones de la administración pública y con esto se elimine la contratación de más personal de confianza y eventuales. El Coordinador de Movimiento Ciudadano en Michoacán recordó que desde la campaña el gobernador electo, Silvano Aureoles, minimizaba los problemas financieros de la administración estatal, y hablaba de un estado en bonanza, por lo que celebró que por fin se diera cuenta de los severos problemas financieros que está por enfrentar la entidad, producto del recorte del gasto social y de la inversión federal, así como también por la elevada deuda que supera los 31 mil millones de pesos. La administración estatal entrante, además, tendrá que replantear el modelo de política social que ha caracterizado a los gobiernos emanados del PRD en Michoacán; "los michoacanos no quieren despensas, láminas de cartón y cobijas, quieren microcréditos y acciones que detonen el crecimiento económico de las comunidades rurales e indígenas", remarcó Daniel Moncada. Concluyó diciendo que la forma de abatir los casi 3 millones de pobres que hay en el estado es con acciones que los empoderen económicamente, no con acciones que los hagan eternos dependientes del gobierno. |