
MAR 242026 Desde la época virreinal, el altar se constituyó como un lenguaje simbólico: el agua en recipientes de vidrio representa las lágrimas de la Virgen; las semillas germinadas, la promesa de vida tras la muerte; los colores, las frutas y los objetos pasionarios remiten al sufrimiento de Cristo y a los siete dolores de María. Cada elemento articula una narrativa que trasciende lo religioso para inscribirse en la memoria colectiva y cultural de la población. Originalmente, esta tradición fue impulsada por órdenes religiosas y adoptada en espacios domésticos y públicos, donde también operó como un acto de comunidad y hospitalidad. Durante siglos, los altares fueron expresiones de devoción y dispositivos culturales que reunían a las personas en torno a la contemplación y el simbolismo. Actualmente, en un contexto donde muchas de estas prácticas han perdido presencia cotidiana, su recuperación permite valorar el aspecto cultural de los rituales como formas de identidad y pertenencia. En este contexto, la Secretaría de Cultura de Michoacán presentará dos montajes abiertos al público: uno en el Museo del Estado de Michoacán, cuya inauguración será el viernes 27 de marzo a las 18:00 horas; y otro en el Museo de Arte Colonial, que abrirá el mismo día a las 11:00 horas, ambos con vigencia hasta el 5 de abril. Los dos espacios ofrecen la oportunidad de acercarse a esta tradición desde su dimensión simbólica, histórica y estética, en diálogo con el presente. |