
AGO 062013 Investigadores del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), alertan que la reacción provocada por el virus del dengue en las células de la piel "podría estar relacionado con el tipo de dengue que desarrollará una persona". Los científicos aclaran que los eventos que ocurren en la piel del ser humano "inmediatamente después de la picadura del mosco infectado con el virus del dengue", podría ser considerado en el diseño de modelos de prevención de esta enfermedad y de su derivación en el desarrollo del dengue clásico o hemorrágico. Leticia Cedillo Barrón, adscrita al Departamento de Biomedicina Molecular del Cinvestav explicó que un grupo de especialistas evalúa algunos de los eventos inmunológicos que ocurren en la piel, en los primeros 5 a 7 días posteriores a la picadura del mosco portador del dengue, antes de la aparición de los primeros síntomas de esa enfermedad, pues podrían dar indicios para el diseño de un modelo de prevención de esta enfermedad (que constituye un problema de salud pública en las regiones tropicales y subtropicales del mundo, con la aparición de varios millones de casos anuales). En la investigación se utilizan muestras de piel proporcionadas por el Hospital General de Ticomán en la Ciudad de México, las cuales son inoculadas con el virus dengue para poder evaluar qué células de la piel son susceptibles de ser infectan con el virus, además de comprender el proceso de propagación en el huésped. Con el estudio se determinó en el proceso del dengue "varias estirpes celulares son infectadas en la piel, incluyendo los fibroblastos, las células de la dermis". Estas células se aislaron de la piel para establecer cultivos primarios y poder evaluar "si son capaces de producir mediadores que contribuyan al control de la infección antes de propagarse fuera de la piel, en el sistema linfático y torrente sanguíneo". Las muestras empleadas en la investigación son pequeñas porciones de piel donadas de pacientes de cirugía. Hasta el momento se han analizado alrededor de 20 cultivos de piel provenientes de diferentes personas y los resultados mostraron que los fibroblastos se infectaron en un 30 por ciento. Lo relevante del proyecto fue identificar "la producción de moléculas antivirales, cuya concentración varía dependiendo del huésped; pero la capacidad de respuesta de estas moléculas es que su presencia podría ser un factor que contribuye en la diseminación del virus dentro de la persona infectada". Las moléculas antivirales forman parte de los mecanismos de respuesta inmune innata y son un sistema de defensa para actuar de manera rápida contra cualquier tipo de agente exterior dañino; su función evita el paso de elementos ajenos por la barrera natural de la piel e impide que los microbios logren ingresar al organismo, para posteriormente multiplicarse y producir una infección. Lo que se sabe hasta ahora del dengue, se concentra en los procesos generados después de que el virus ya atravesó la piel y se encuentra en el torrente sanguíneo, provocando los síntomas propios de la enfermedad, pero se sabe poco del lapso de tiempo entre la picadura y la manifestación de síntomas. Contar con la información sobre los eventos de la inmunidad innata que ocurren desde la picadura del mosco hasta la presencia de síntomas, podría contribuir en el esclarecimiento de la patología de la enfermedad y a las causas de las formas severas del dengue, donde se sabe que son multifactoriales, ya que intervienen los genomas del virus, del huésped y del mismo vector transmisor de la enfermedad, concluye la investigadora del Cinvestav. |