
JUL 182013 Juan Carlos González Vidal, orador oficial durante el 141 aniversario luctuoso de Benito Juárez y representante de la Gran Logia Lauteriana de México, se refirió al Benemérito de las Américas como una de las figuras más emblemáticas del desarrollo del país. Expresó que la mejor manera de honrar y recordar a Juárez es viviendo en un verdadero estado de derecho y no en una simulación, así como el fortalecer el estado laico como una forma de convivencia, además de establecer verdaderos mecanismos de austeridad. En su discurso, González Vidal descartó la vida y obra de Juárez, en ese sentido, refirió que en su carrera política se fundamenta gran parte de la historia de México del siglo XIX, agregó que su trascendencia continúa vigente en nuestros días, prueba de ello, dijo, es que algunos políticos en la actualidad se autodefinen en comparaciones que establecen tomando como base a Benito Juárez. "Por ejemplo se ha llegado al absurdo de que el ex presidente Vicente Fox, con su típica forma de lanzar exabruptos que delatan su profunda ignorancia de nuestra historia, ha dicho ser el mejor presidente de México, superando a Benito Juárez, tal aseveración es a todas luces ridícula, más aún si se piensa que proviene de quien intentó cancelar el estado laico, herencia liberal", afirmó. Explicó que los políticos actuales recurren a estos procedimientos en busca de legitimación y en un intento de apropiarse de los méritos históricamente registrados y de plasmarlos sin más en el presente. Refirió que en la etapa Juarista se asienta el origen del estado mexicano moderno y recordó la etapa en la que el Benemérito de las Américas se desempeñó como gobernador del Estado de Oaxaca, en el que adquirió experiencia como gobernante y demostró algunos dotes que lo caracterizarían como presidente de la república como el buscar el equilibrio político que sintetiza en una de sus frases más célebres: "entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz". "Que en nuestra muy modesta opinión constituye un principio que debería ser adoptado sin reservas en la esfera política como uno de sus principios rectores", expresó González Vidal, quien también resaltó que Juárez también destaco por dar la dimensión adecuada a la educación pública como bastión para la creación de nuevas conciencias, ya que se duplicó el número de escuelas en el estado que pasó de 50 a más de 100 y en apoyo que dio a las escuelas normales. Agregó que Juárez veía en la instrucción pública un instrumento de progreso conjunto, consideraba que la educación debería ser concebida como un bien colectivo y no como el privilegio de unos cuantos. Recordó que del catolicismo de la época de Juárez dependía la cohesión social del país, por tal motivo, la religión católica estaba fuertemente vinculada al estado mexicano, en ese sentido, expresó que Juárez, a pesar de las objeciones, se mantuvo firme en su postura y logró darle el peso necesario a la educación pública. "Esta actitud tiene una especial relevancia en la actualidad, cuando la educación pública ha sufrido los embates del neoliberalismo y el constante desprestigio por parte de ciertos sectores". Fue en enero de 1858 cuando se le nombró presidente de la república, bajo este contexto, Juan Carlos González expresó que la palabra inestabilidad define los gobiernos de Juárez, inestabilidad por diversas causas que van desde factores económicos hasta ideológicos, políticos y religiosos. "Si no hubiese sido un hombre de temple se habría sentido intimidado ante la situación, es evidente que los vientos no le eran favorables y que esto debió generarle una gran inquietud, sin embargo hizo frente a las circunstancias a pesar de estar en una posición desventajosa", expresó el orador, quien recordó que Juárez enfrentó al guerra de reforma en la que se vio obligado a pactar con Estados Unidos, después de la guerra Juárez optó por suspender el pago de la deuda externa, lo que implicó un gran riesgo que provocó la hostilidad de las potencias Europeas. "De nueva cuenta se encontró con un estado de cosas que requirió de todo su temple para afrontarlo, a ningún presidente de México le ha tocado vivir un periodo de tantas vicisitudes". Finalmente, añadió que ante la invasión francesa y la imposición de Maximiliano Benito Juárez demostró sus cualidades de político y estratega con un gobierno itinerante con el que logró mantener vigente su calidad de presidente de la república. |