
JUN 152012 Al respecto, Camilo Rosales Velázquez, presidente de la Unión de Comerciantes en Pequeño Tierra y Libertad, manifestó que hay "un grupo de choque", el cual comentó que trata de desestabilizar la tranquilidad de los vendedores, por lo cual solicitó a la gente no creer en ellos y no dejarse intimidar. Asimismo, agregó que dicha unión de comerciantes tiene más de 34 años de antigüedad, cuyos fundadores fueron él y su hermana Esperanza Rosales Velázquez, ya fallecida. "Nosotros luchamos toda nuestra vida por apoyar a aquellas personas que buscan un empleo honesto para llevar el sustento a su casa y que han encontrado en esta organización una forma digna y socialmente útil de salir adelante, por ello nos hemos ganado el respaldo y reconocimiento de varios sectores de la sociedad como comerciantes, estudiantes, campesinos, obreros y políticos, y ahora un grupo de golpeadores quiere echar todo esto abajo". De igual forma, manifestó que su agrupación de comerciantes cuenta con tianguis en las colonias Guadalupe, la Obrera, Enrique Ramírez, Santiaguito, Eduardo Ruiz, las Flores, y en las instalaciones de la antigua feria: "Estos son logros de una lucha permanente que los dirigentes hemos obtenido a lo largo de estos años y que han costado muchos sacrificios y todo ello ha sido a favor de nuestros agremiados, quienes al final de cuentas son quienes aprovechan estos espacios de manera licita para ofertar sus productos de primera necesidad a las familias morelianas". También, Camilo Rosales indicó: "Desafortunadamente no todas las cosas marchan bien porque desde el primero de abril de este año, un pequeño grupo de personas encabezado por Silvia Morales Ruiz, su hija Yesica Ponce Morales, Leticia Bucio Martínez, Irma Rosales Hueramo, y Esmeralda Cortes, se han apoderado ilegítimamente de las aéreas de trabajo, y hasta el día de hoy han explotado a los comerciantes por dejarlos laborar, cobran cuotas exageradas por la barridas, y otros gastos no justificados como copias y abogados; además los amenazan con echarlos de su lugar de trabajo si no cooperan con ellos". Rosales Velázquez explicó que irónicamente Silvia Morales y las demás mujeres solo son vendedoras eventuales, a quienes se les prestaba ocasionalmente espacios de otros comerciantes para que ofrecieran sus productos, pero que ahora sin estar agremiadas desean tener poder y ejercerlo de manera arbitraria sin haberse ganado una posición. Al respecto, el grupo contrario dice que no son verdad estas acusaciones y desean liderarse por sí mismos, lo cual ha provocado una serie de dimes y diretes entre los propios comerciantes, los cuales se espera que pronto sean resueltos por las autoridades competentes del ayuntamiento moreliano. |